¡Hola! Soy Melissa.

Venezolana en algún rincón del mundo.Viajera—o “pata caliente” como diría mi abuela. Todas los lugares que he visitado o donde he vivido han sido marcos de experiencias únicas que hicieron de mi vida un sinfín de historias de lucha, amor, pérdida, crecimiento, y mucho más. Quiero compartir con ustedes todas esas experiencias (y consejos de todo lo aprendido), y así inspirarlos a construir el mundo que los haga feliz 🙂

Mi infancia fue compartida entre un pueblito de la costa venezolana llamado Punto Fijo, y la gran manzana. Contrastes que marcaron enormemente mi vida y puedo decir que mi personalidad también. Luego, por situaciones de la vida, fui rebotando por Rabat, Las Palmas, Buenos Aires, San Francisco, y ahora, volví a Nueva York. Todos estos lugares sirvieron de fondo para muchas historias que me hicieron quien soy, y de las cuales aprendí muchísimo.

Me gradué en Relaciones Públicas (estudié Turismo en Venezuela y me dí cuenta que era viajar lo que me gustaba, no trabajar en servicios turísticos 🙂 ) en Argentina, y luego de un par de años trabajando en ventas en una de las empresas de software de mayor crecimiento en el mercado, tuve la oportunidad de mudarme a San Francisco y unirme al equipo de Marketing. Ha sido un camino largo, y nada fácil, pero si fue posible.

En San Francisco no sólo encontré la meca de mi carrera, pero mejor aún, encontré el amor. Un amor muy buscado, muy deseado, y en especial, muy visualizado. Luego de varios relaciones fracasadas, y un sinfín de historias frustrantes, encontré al hombre de mi vida, que es mucho mejor que un príncipe azul. ¿Cómo lo encontré? Bueno, como les dije, mucha visualización y descarte de “bad choices”, y también le debo algo de ayuda a Tinder. Si, somos un “Tinder Success Story”.

La razón que decidí compartir historias y aprendizajes en este blog, es porque me he pasado gran parte de mi vida adulta aconsejando a personas a mi alrededor. No por creerme el ser supremo de sabiduría, sino porque me tocaron vivir experiencias diferentes al promedio que me empujaron a ver la vida desde otra perspectiva. Y eso, es algo que me ha ayudado a lograr muchas cosas, y hoy, puedo decir que me ayudó a encontrar la felicidad. ¿Cómo no querer compartir estos tips con otras personas?